sábado 21 de marzo de 2009

Bosques cretácicos: continúa el proyecto de investigación en la Sierra de la Demanda

Además de los yacimientos de dinosaurios ya catalogados en la Sierra de la Demanda, existen otros con restos fósiles de flora y fauna que permiten reconstruir los ecosistemas de esa época. Especial importancia tienen los fósiles de plantas: troncos, tallos, hojas, cutículas, estructuras reproductivas (piñas, esporas, polen) e incluso de exudados como el ámbar. El número de estos yacimientos en la Sierra de la Demanda es de 30, casi todos ellos del Cretácico inicial (144-110 millones de años atrás) y algunos escasos del final del Jurásico (150-144 millones de años atrás).

La Junta de Castilla y León promueve un proyecto de investigación y difusión sobre la vegetación existente durante los periodos Jurásico y Cretácico en el sureste de la provincia de Burgos. El proyecto lo realiza la empresa salense DINOCYL S.C. quien comenzó sus trabajos en al año 2008, para acabar en 2010. Durante 2009 se analizarán los fósiles vegetales procedentes de yacimientos de los municipios de Torrelara, Hortezuelos, Rabanera del Pinar, Regumiel de la Sierra y Ledanías (terrenos comunales) de Salas de los Infantes, Hacinas, Castrillo de la Reina y Monasterio de la Sierra.

DINOCYL organizó un equipo internacional y multidisciplinar de paleontólogos para desarrollar el proyecto: además de los investigadores del C.A.S. y del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, se sumaron paleobotánicos de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad de Lyon (Francia). Este año el equipo se ha ampliado con investigadores de la Universidad de Vigo. La información que genere este proyecto se difundirá en forma de artículos científicos en revistas internacionales, charlas divulgativas en localidades de la comarca y de la comunidad autónoma; asimismo el Museo de Dinosaurios de Salas incorporará los nuevos datos a su exposición permanente de elementos vegetales fósiles. Al final del proyecto se pretende publicar un libro divulgativo que recoja la información generada en la investigación, presentada de un modo sencillo para un público amplio.

La campaña de 2008, a pesar de haber abarcado sólo una pequeña parte de los yacimientos escogidos para la totalidad del proyecto, ha generado una serie de conclusiones relevantes, que ratifican los planteamientos iniciales del grupo de trabajo. Los taxones o grupos de plantas, que se han identificado corresponden a briofitas (musgos), pteridofitas (helechos), Gimnospermas de varias familias (incluyendo coníferas y cycadofitas). Estos resultados muestran una diversidad vegetal alta, y constituye la prueba más evidente del desarrollo de ecosistemas complejos en el Cretácico Inferior (de 144 a 110 millones de años atrás). A partir de esos datos se han podido identificar ecosistemas húmedos desarrollados bajo climas subtropicales, en los que existía algún factor de estrés ambiental que afectaba al desarrollo de las distintas especies vegetales. En las I Jornadas Internacionales de Paleontología de Salas, en 1999, se presentó un estudio sobre troncos de coníferas con anillos de crecimiento, que apoyaría la existencia de un clima con variaciones estacionales.

Las primeras jornadas de trabajo de campo durante 2009 se dirigirán a buscar restos fosilizados de pólenes, esporas, impresiones de hojas y tallos, restos de semillas y cutículas (tejidos externos de las plantas). En yacimientos de Torrelara, Hortezuelos, Rabanera del Pinar y Regumiel de la Sierra existen sedimentos que contienen ese tipo de fósiles para cuyo estudio se necesita el microscopio o la lupa. Toda la información que genere esta investigación se completará después con el estudio de diversos yacimientos de árboles, troncos y tallos fósiles de coníferas y helechos. Se estudiará en qué condiciones se enterraron los troncos, y cómo ocurrió el proceso de fosilización. La anatomía microscópica de los tejidos celulares de estas plantas permitirá identificar especies y familias de plantas.

Como objetivo más ambicioso se plantea explorar las interacciones entre los Dinosaurios herbívoros o fitófagos y las plantas, sus posibles relaciones de evolución en paralelo.

La riqueza paleobotánica de la comarca serrana es muy alta, como muestran las investigaciones anteriores publicadas por el Colectivo Arqueológico-Paleontológico Salense, C.A.S. y la colección de fósiles vegetales que alberga el Museo de Dinosaurios salense. En realidad no existen estudios que aborden el conjunto paleobotánico del Cretácico Inferior de esta parte de la Península Ibérica, como el que se plantea en este proyecto.
Fotos C.A.S

5 comentarios:

Anónimo dijo...

que guay! No sabia de la existencia de este proyecto. Así que parece ser que la Junta esta apoyando a la Paleobotánica en general... Un saludin de parte del Proyecto de Carbonífero.

Espe

Anónimo dijo...

Aunque discretamente, no parais los del CAS. Me alegro de que todo vaya fenomenal. A ver si de una vez por todas se os considera como merecéis. Un fuerte abrazo.
Armando

Paleozapper dijo...

Tiene buena pinta este proyecto. Ánimo que seguro que las conclusiones paleoclimáticas y taxonómicas son de lo más interesantes.

Anónimo dijo...

Restos de huevos, restos de gran variedad de dinosaurios, fauna coetanea, también gran variedad de restos vegetales!! La verdad que parece una zona única!!

Anónimo dijo...

Hay dos cosas especialmente interesantes en este proyecto: la información amplia y detallada que se va a generar sobre los ecosistemas que ocuparon los dinosaurios del sureste de Burgos, y la posibilidad de que este trabajo se continúe con una tesis doctoral.
Hay que subrayar el entusiasmo de nuestros colegas de Zaragoza y Vigo (y la buena compañía de Asier).
En Salas, desde luego, estamos también ilusionados con este proyecto.
Fidel