lunes, 17 de enero de 2011

Última crónica de la campaña de excavaciones en Argentina. Museo Ernesto Bachmann de Villa el Chocón.

Dedicado a nuestros amigos del MUJA, Dinópolis y Adolfo Cuétara.

El cierre de excavación se va acercando, con la sorpresa de una pequeña lámina que asoma en la dura roca. Parece ser que el yacimiento se niega a ser abandonado, aunque el sentimiento es recíproco, seguimos avanzando con la esperanza de seguir encontrando más restos.

Una jornada de descanso tras estar toda la semana en el yacimiento. La mañana fue inexistente, tratando de recuperar fuerzas. Ya la tarde se plantea con algo mas de actividad. Después de comer en casa de nuestro colega Manuel, en donde me encuentro alojado, quiero acercarme a la zona del lago, y contemplar, desde el faro, sus vistas, mientras escribo estas líneas. Una buena sombra, un sol que acompaña a darse un chapuzón y una música que se escucha de fondo y que proviene de uno de los bares de las inmediaciones. El tiempo se detiene por un momento y quedo ausente del mundo… “Esas frías mañanas de enero en Burgos han desaparecido por un instante de mi cabeza”.

Volviendo a la tierra, la idea es acercarme al museo local y contemplar la gran colección que en ella se encuentra. Es un modesto museo, al igual que ocurre con el museo salense, pero que en nada tiene que envidiar en calidad a otros. Me encuentro en la sala dedicada exclusivamente a un dinosaurio, el Giganotosaurus carolini, todo un coloso que descansa sobre el suelo. Lo acompañan varias vitrinas con otros restos de este increíble carnívoro, como son sus dientes y restos craneales. La sensación no se puede describir, vértebras, restos apendiculares y del craneo, con unos dientes que asustan. Serviría de aperitivo al dinosaurio carnívoro mas grande del mundo.
Continúo la visita y entro en otra sala en la que se pueden observar dos reconstrucciones de esqueletos de carnotauro y del “giganoto”, mientras veo a varios niños sorprendidos contemplando los dos esqueletos. Siguiendo el recorrido observo unas espinas neurales que me resultan conocidas, ¡como no!, estoy delante de Amargasaurus. No dejo de mirar este saurópodo, aunque detrás de el, se encuentra Neuquensaurus, un saurópodo encontrado en la localidad de Cinco Saltos, Rio Negro. Este dinosaurio, aunque pequeño, tenía gruesas escamas que recubrían su cuerpo que le servían para protegerse de los depredadores. Otras pequeñas salas completan el recorrido, aunque me llama la atención una sala dedicada a realizar actividades con los mas pequeños “paleontologo por un día”, en donde ataviados con un pequeño chaleco, excavan los restos enterrados por los monitores. Toda una experiencia para los mas pequeños, que además es recompensada con un pequeño diploma. Al final del museo hay un pequeño espacio dedicado a la arqueología local, con restos de raspadores o puntas de flecha, que por un momento hacen que me traslade a la sala de arqueología del museo salense.

Salgo del museo con las pilas cargadas, con ganas de volver al yacimiento y de poder compartir momentos en el laboratorio con “la banda” en la preparación del material. Skorpiovenator, Pakarwasaurus,… nos esperan pacientemente.

Nota: tras casi tres semanas “acá” en El Chocón, la relación con los vecinos es muy cercana, compartiendo, por ejemplo, momentos de descanso en una terraza de un bar y hablando, sobre todo de las diferencias culturales (política aparte). Muchas de estas conversaciones acaban animándonos a volver a estas tierras patagónicas, cosa que de una forma u otra, se intentará hacer, ya que el trato recibido ha sido sobresaliente. ¡Muchas gracias a todos por estos días!
Fotos C.A.S.

6 comentarios:

ome dijo...

Gracias!!!! Tambien estuve en ese museo en 2005, que maravillosa es la Patagonia argentina

Anónimo dijo...

Rubén: una cronica muy emotiva!. Creo que has expresado perfectamente los sentimientos que teníamos los cuatro en El Chocón con nuestros buenos amigos, y con la admirable colección paleontológica que tienen. Nos cuidaron, nos dieron de comer estupendamente y sudamos codo a codo en el yacimiento. ¡Como para no volver!
Fidel

Anónimo dijo...

Rubén me has emocionado! Ahora tengo unas ganas locas de ir a la Patagonia. Bts desde las escocias, Vicen

San Saurio dijo...

Grande Rubens,
Un gran escritor ha hecho aparición.

Estos de El Chocón son unos tios muy grandes.

Anónimo dijo...

hola viejas del agua!!! El Manu se hace presente desde la Patagonia Argentina. Quedo mortal la cronica, en un momento creimos estar leyendo un cuento genial. Son una masa, fue un placer haberles dado albergue. Nuestras puertas estan abiertas para cuando deseen volver, no se olviden de ARTICULO 94
Saludos a toda la banda! Nos estamos comunicando.

Anónimo dijo...

Manu: gracias por tus comentarios.
Tenemos un magnífico recuerdo de todos ustedes.
¿Para cuando el disco de ARTICULO 94?
Recuerdos a todos
Fidel