Estamos en un nuevo viaje científico del Colectivo Arqueológico-Paleontológico de Salas (C.A.S.) por Europa, para conocer en esta ocasión dos grandes museos de Historia Natural en Francia y en Bélgica.
Acabamos de visitar el Museo Nacional de Historia Natural de París, una institución científica de enorme prestigio en todo el mundo. Fue creado en el siglo XVIII y, en combinación con la CNRS, alberga a casi 1000 científicos en departamentos de Paleontología, Zoología, Botánica, Mineralogía y otras disciplinas de ciencias naturales. Asociados a él podemos recordar grandes nombres de la historia como Cuvier, Lammarck o Buffon.
Gracias a la visita que concertamos con el Dr. R. Allain podemos acceder a estudiar los viejos huesos del dinosaurio Rebbachisaurus garasbae, procedente de Marruecos y que fue el primer rebaquisáurido descrito (lo hizo Lapparent en 1960). Como gran parte del material está sometido actualmente a preparación y consolidadción (¡50 años después de su llegada al museo!), solo podemos estudiar una escápula y una vértebra dorsal. Esta última es una pieza realmente conservada, con un aspecto típicamente rebaquisáurido, que nos recuerda a nuestro Demandasaurio, aunque de un tamaño mucho mayor. Comprobamos que algunas características pasaron desapercibidas para Lapparent y posteriormente para Bonaparte en un trabajo más reciente.Además tenemos posibilidad de analizar material que llegó de Níger en 1950, y que Lavocat en 1954 asignó a “Rebbachisaurus tamesnensis”. En realidad se mezclaron fósiles de distintos yacimientos y, casi con total seguridad, de taxones diferentes: dientes de camarasáuridos y otros huesos de diplodocoideos u otros saurópodos. Entre ellos destaca una vértebra caudal que, esta sí, pertenece a un rebaquisáurido (en Níger se describió Nigersaurus.).
De nuevo podemos comparar rebaquisáuridos y podemos reafirmarnos en la propuesta del estatus de nueva especie para Demandasaurus.Nos llamó la atención el contraste entre este museo decimonónico con muchos detalles expositivos que permanecen inalterables al paso del tiempo, y de Galería la Evolución, un museo mucho más moderno, que depende del anterior y que goza de recursos expositivos basados en tecnología mucho más actual.
Nos ha acompañado en la visita Xabier Pereda y posteriormente hemoNuestra jornada prosiguió en un lugar que pasa desapercibido para la mayoría de los turistas en París: les Arenes de Lutéce, es decir, los restos de un anfiteatro romano del siglo I a.C.. se dedicó principalmente a luchas de gladiadores, demostraciones de batallas navales y, gracias a un gran escenario, a representaciones teatrales.
P.D.: escribimos esta crónica desde el Café Deux Magots, situado en el Boulevard St. Germain (recuerden: debajo de sus adoquines de este Boulevard está la playa), y sometidos al influjo de ilustres clientes del pasado: Jorge Luis Borges, Jean Paul Sartre, Ernest Heningway, Pablo Ruiz Picasso o Jim Morrison.
Fotos C.A.S.
5 comentarios:
Me gusta la camiseta de Fidel jejejejeje. La verdad que ese museo impresiona cuando entras. Yo me imaginaba alli a Cuvier y Lamarck en la misma mesa donde estaba yo.
Pagí, oh la la
¿La foto es delante de la Gallerie de Paleobotanique?
Creo que la foto la han sacado delante de la puerta de entrada a las oficinas de paleo (al fondo a la izquierda), vamos, donde curran Nathalie y Xabi. La entrada es, como decirlo...peculiar...cualquiera diría que entras a un laboratorio por esa entrada. Un detalle más de la "decimonónico" que es el museo.
Saludos a todos los que estáis de visita en Paris.
Gorka
No entramos en este edificio, pero si no nos equivocamos es Mineralogía, al lado de la Galería de Evolución (¿no, Xabi?)
Fidel
Sí, es el de Mineralogía (el de Paleobotánica es el edificio contiguo, no se ve en la foto).
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