miércoles, 19 de octubre de 2011

Entrevista al paleoilustrador Raúl Martín, autor de la reconstrucción del Demandasaurus darwini.


Para la reconstrucción del Demandasaurus darwini hemos tenido el privilegio de contar con el trabajo de Raúl Martín, uno de los más reconocidos paleoilustradores españoles. Para que podáis conocerlo un poco más le hemos realizado unas breves preguntas para Tierra de Dinosaurios.

Raúl Martín
En sus inicios este madrileño se dedicó unos tres años al cómic, trabajó en una agencia de publicidad y más tarde se estableció como freelance para dedicarse por completo a su verdadera vocación: la pintura y la ilustración. Al igual que otros paleoartistas, desde joven estuvo interesado por los animales prehistóricos en general y por los dinosaurios en particular. Siendo muy pequeño, ya solía emborronar sus libros de texto con todo tipo de dibujos de monstruos y animales prehistóricos, lo que le supuso más de un disgusto.

En España se pueden ver sus obras en el MUJA, el Museo Arqueológico de Alicante, el de Ciencias Naturales de Madrid, el de Castilla La Mancha o en el Cosmocaixa. Martín ha tenido encargos de prestigiosos museos americanos, como el Museo Americano de Historia Natural, el de San Diego o el de Los Ángeles, además de trabajar para distintos museos de historia natural como por ejemplo el de Basilea (Suiza) o en la Dinosaurs Expo en Tokio, realizando los murales principales de las tres exposiciones.

Su dilatada carrera también incluye ilustraciones para las revistas "National Geographic" y "Scientific American" y libros como la enciclopedia "Larousse de los Dinosaurios" o el libro "National Geographic Dinosaurs", publicado prácticamente en todo el mundo.

Hoy en día, se considera un afortunado por poder dedicarse casi en exclusiva a la ilustración científica y de paleontología. Un paleoartista que con su excelente trabajo insufla vida a los animales extintos.

- ¿Cuál es el trabajo de reconstrucción más complicado que se te ha presentado en tu carrera profesional? ¿Y las mayores dificultades con las que se topa habitualmente un paleoilustrador?

-Aunque se bastante del tema, no soy científico así que a la hora de recrear un dinosaurio o cualquier otro animal prehistórico me suelo basar en reconstrucciones esqueléticas que ya han hecho otros especialistas, como reconstrucciones en museos o dibujos a línea, como por ejemplo, los de Gregory Paul. Mi trabajo principalmente consiste en que tengan apariencia de animales vivos y esto, personalmente, creo que es lo más complicado.

- ¿Cuál es el proceso para reconstruir un dinosaurio ? ¿Y su entorno? ¿Cómo se usa la anatomía comparada?

-Suelo empezar recopilando todo tipo de imágenes que encuentro, sobre todo me interesan las reconstrucciones esqueléticas, fotos de museo, reconstrucciones a línea de esqueletos, etc. También me informo del tipo de ecosistema en el que vivía el animal que voy a dibujar, esto es muy importante para saber el tipo de vegetación que había y con qué otros animales compartió ese ecosistema. Luego hago un montón de bocetos a lápiz hasta que doy con la postura que busco, una vez que tengo claro lo que quiero , hago un modelo del animal en barro a pequeña escala, no tiene que estar muy trabajado, es sólo para tener una referencia de cómo incide la luz y la sombra en el cuerpo del animal. Esto me permite realizar una pintura mucho más realista. Entonces paso a trabajar en el boceto final a lápiz, que más tarde escaneo para pasarlo al ordenador. A partir de aquí comienzo a dar el color, normalmente empiezo con los volúmenes para ir luego añadiendo las distintas veladuras de color; el proceso es exactamente el mismo que en la pintura tradicional.

Y en último término, si tengo alguna duda, consulto con paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid como José Luis Sanz o Francisco Ortega; aunque si es un trabajo por encargo, como por ejemplo para National Geographic, dispongo del propio equipo de expertos de la revista. Ellos supervisan todos los detalles científicos en los primeros bocetos antes de que comience a trabajar en el arte final.

-¿Cómo han evolucionado las técnicas de paleoilustración en los últimos años? ¿Piensas meterte algún día en la animación en tres dimensiones?

-Ahora se ha pasado de pintar sobre papel o lienzo a trabajar directamente con programas como Photoshop mediante una tableta digital, yo, personalmente, prefiero que todo el trabajo, aunque digital, esté hecho a mano, no me gusta el fotomontaje, creo que una ilustración pierde toda la autenticidad al usar esta técnica.

En cuanto al 3D, por ahora tengo aparcado este tema, en el futuro ya veremos, aunque sí he de decir que con la animación se están consiguiendo resultados muy buenos, sobre todo si hay mucho presupuesto de por medio. Si no lo hay, el resultado es realmente malo. Yo, por ejemplo, prefiero ver en un documental una buena ilustración que aparece unos segundos que una mala animación en 3D.

-¿Cuáles son tus paleoilustradores de referencia?

-En general me gustan los artistas que técnicamente son buenos, como John Gurche, Douglas Henderson o Jay Matternes. Aunque también tengo como referencia a otros muchos artistas que no se dedican al paleoarte, sobre todo pintores de vida salvaje como Robert Bateman o Daniel Smith.

-¿Cómo ha sido el trabajo de dar vida al Demandasaurus darwini? ¿Qué material de partida has tenido y cuánto tiempo aproximadamente has tardado?

-La verdad es que no fue muy complicado, es lo que tiene trabajar con saurópodos, que todos, anatómicamente hablando, se parecen bastante. El proceso es el mismo que he contado antes. Después de intercambiar información con Fidel Torcida, usé como referencia a Nigersaurus, este Rebaquisaurido era probablemente muy parecido a Demandasaurus, solo que con un cráneo y una mandíbula distinta. En el caso de los saurópodos siempre uso como referencia a los elefantes, creo que es el animal, visualmente hablando, más aproximado, aunque por supuesto no tengan nada que ver. En cuanto al tiempo, me llevó alrededor de 20 días.

Ilustraciones Raúl Martín, fotografía de la cópula del T. rex del MUJA

1 comentario:

Anónimo dijo...

La reconstrucción en vida de Demandasaurus que ha realizado Raúl Martín no sólo es rigurosa desde el punto de vista científico, también es de un alto valor estético.
Fidel