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martes, 15 de mayo de 2012

Encuentran la prueba de polinización más antigua conocida, en ámbar de Álava.

Científicos de la Universidad de Barcelona (UB), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Sincrotrón de Grenoble han publicado un artículo en la revista PNAS, en el que desgranan las pruebas de polinización más antiguas encontradas hasta la actualidad.

El descubrimiento consiste en cuatro hembras de insectos tisanópteros (trips), conservadas en ámbar de Álava, de hace entre 110 y 105 millones de años, con el cuerpo cubierto de polen de gimnospermas.

Estos insectos, de menos de dos milímetros de longitud, presentaban en su cuerpo unos pelos con pequeños anillos seriados, nunca vistos antes, para mejorar la captura y transporte del polen. Estos pelos serían similares a los plumosos de las abejas actuales que usan para la misma función.

A partir del conjunto de fósiles, los expertos describen dos especies, G. minor y G. maior, un género extinto, Gymnopollisthrips, que pertenece a una familia que existe actualmente, la Melanthripidae.

Todos los datos, incluida la cantidad de granos transportados por cada hembra (una 140 granos y otra 137) indican que Gymnopollisthrips era un eficiente polinizador.

La polinización de gimnospermas por insectos es un fenómeno muy raro, ya que los gimnospermas actuales tienen una polinización debida al viento, que transporta el polen al azar.

El estudio concluye que el polen, perteneciente al grupo Cycadopites, pudo ser producido por algún tipo de ginkgo o de cyca, de los que actualmente sólo sobrevive una especie.

Europa Press
La Información