Hemos recibido con pesar la noticia del fallecimiento de José María Herrero, el gran descubridor de restos de dinosaurios en Galve (Teruel). Fue una persona muy conocida en nuestro país por su intensa dedicación a la búsqueda y recuperación de fósiles en su pequeño pueblo aragonés; él fue quien descubrió Aragosaurus, que se convirtió en la primera especie de dinosaurio descrita en España. Recogió también restos de otros animales como micromamíferos, cocodrilos,etc., descubrió yacimientos de huellas de dinosaurios, y puso en pie un modesto museo en Galve que expone parte de su magnífica colección. Empezó su afición desde los 10 años y a ello dedicó prácticamente el resto de su vida, ayudado y alentado por sus hijos que admiraban la labor de su padre, una persona humilde y autodidacta, que nunca se desanimó ante la relativa indiferencia de las “administraciones competentes”. Sin su labor habríamos tardado en descubrir esos fósiles, y por supuesto quizás se hubieran quedado amontonados en algún almacén de un museo, sin extraer de ellos toda la información científica que contienen.
Tuvimos ocasión de estar en Galve en dos ocasiones. La primera fue hace ya muchos años. A recordar en primer lugar la noche de acampada en las afueras del pueblo, pasando un frío intenso, pero extasiados ante la espectacular noche estrellada (con nuestro compañero Montero describiendo astros y movimientos celestes). En esa ocasión conocimos la faceta entusiasta de José María, que mostraba con una pasión contagiosa, fósiles de dinosaurios y una amplia colección de dientes de micromamíferos y reptiles.
En 2007 volvimos a Galve, para participar en las II Jornadas Paleontológicas que se celebraban en homenaje a José María. A pesar de su edad avanzada, se le veía todavía con muchos ánimos y con proyectos que apuntalaban y “peleaban” sus hijos. Participamos en una mesa redonda y pudimos compartir con la familia del homenajeado y con colegas llegados de todo el país, un día que combinaba camaradería y paleontología.
Porque ése era otro gran valor de José María: su casa era la de todo aquel que se acercaba a Galve, su hospitalidad y proximidad merecía cualquier esfuerzo para hacer muchos kilómetros hasta Galve.
Que la tierra te sea leve, José María.
2 comentarios:
Gracias, amigos de Salas de los Infantes por hacer este pequeño recordatorio de José Mª Herrero en vuestro blog.
Un abrazo. Maribel Herrero
Desde aquí mandamos un abrazo a todos los amigos y familiares de José María.
Fidel
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