Páginas

martes, 11 de diciembre de 2012

El meteorito que hizo desaparecer a los dinosaurios también extinguió serpientes y lagartijas.

Un nuevo estudio de investigadores de las universidades de Yale y Harvard concluye que el mismo meteorito que acabó con casi todos los dinosaurios terminó también con el Obamadon gracilis (una nueva especie de lagarto prehistórico recién identificada), al mismo tiempo que causó una gran devastación entre los reptiles que poblaban la Tierra hace 65 millones de años.
 
Los primeros estudios al respecto sugerían que algunos reptiles se extinguieron después de que un asteroide de 10 kilómetros de diámetro golpeara la Tierra hace 65,5 millones de años, justo en el borde de la península de Yucatán (México). Pero la nueva investigación revela que las consecuencias del impacto fueron, también para los reptiles, mucho más serias de los que se pensaba. De hecho, por lo menos el 83% de ellos murieron sin remedio, especialmente las más grandes. Al final, de hecho, no quedó ni una sola especie que pesara más de medio kilogramo.
 
Los resultados se basan en el examen detallado de un gran número de fósiles de serpientes y lagartos recogidos en Norteamérica en una amplia zona que abarca desde Nuevo México hasta Alberta y Canadá.
 
Los científicos encontraron que en la última etapa de existencia de los dinosaurios, también existía un amplio abanico de especies de reptiles. Algunos eran pequeños lagartos, pero también había serpientes enormes, del tamaño de la boa constrictor, capaces de alimentarse de los huevos y de las crías de muchos de los dinosaurios.
 
También hallaron que los lagartos herbívoros, parientes de la iguana, prosperaban en el suroeste del continente, mientras que los lagartos carnívoros, de hasta 2 metros de largo, preferían las llanuras fluviales que había más al norte, donde hoy se encuentra el estado de Montana.
 
Los investigadores estudiaron después con gran detalle las conexiones que tenían estos reptiles esnte sí y descubrieron que muchos de ellos eran representantes de formas arcaicas de lagartos y serpientes, familias que desaparecieron después del impacto del gran asteroide.
 
Una de las muchas ramas de lagartos que desaparecieron entonces fue la de los Polyglyphanodontia, una categoría que englobaba al 40% de todos los lagartos que entonces vívían en Norteamérica. Entre sus fósiles, los científicos encontraron restos de algunas completamente desconocidas, y a una de ellas le han nombrado como Obamadon gracilis.
 
Se trata de un pequeño lagarto que se distinguía por tener dientes delgados con grandes puntas centrales y separados por puntas secundarias, más pequeñas, de los carrillos del animal. El Obamadon probablemente no medía más de 30 cm. y se alimentaba de insectos.
 
El estudio se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
 
Ilustración peter Arnold