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martes, 21 de mayo de 2013

El dinosaurio Allosaurus poseía un estilo de alimentación más parecido al de un halcón que al de un cocodrilo.

Se cree que el Tyrannosaurus rex podría haber movido su enorme cabeza de lado a lado para desmembrar a su presa, como hacen los cocodrilos y un nuevo estudio muestra que otro dinosaurio emparentado, el Allosaurus, era un cazador más hábil que el T-rex y tiraba de la presa más como lo hace un halcón.

Los análisis de ingeniería muestran que el Allosaurus y el Tiranosaurio eran depredadores que llevaban a cabo diferentes estilos de alimentación.

La nueva investigación, publicada en "Palaeontologia Electronica", fue elaborada por un equipo diverso de científicos de la Universidad de Ohio, incluyendo expertos en ingeniería mecánica, visualización por ordenador y anatomía de dinosaurios.

Estos expertos comenzaron su investigación con un yeso de alta resolución del cráneo de 1,5 metros, más el cuello del dinosaurio Allosauros y exploraron los fósiles con un escáner, obteniendo los datos digitales para manipular en un ordenador.

Después, aplicaron un análisis de ingeniería especializada prestada por robótica llamada dinámica de sistemas multicuerpo, que permitió a los ejecutar simulaciones sofisticadas de la cabeza y los movimientos del cuello de Allosaurus al atacar a sus presas, despojar de la carne a un cadáver o simplemente mirar alrededor.

La estructura anatómica de las aves y cocodrilos actuales, junto con indicios reveladores sobre los huesos de dinosaurios, permitieron construir el cuello y los músculos de la mandíbula, los senos de aire, la tráquea y otros tejidos blandos en un modelo de ordenador en 3D.

Un hallazgo clave fue un músculo del cuello llamado longissimus capitis superficialis, cuyo análisis reveló que el músculo se unía en la parte baja del cráneo, lo que habría causado "ventroflexión de la cabeza seguida por retracción. Es decir, que el animal fue excepcionalmente dotado para impulsar su cabeza hacia abajo, mantenerlo en esa posición y luego tirar de la cabeza hacia arriba y hacia atrás con el cuello y el cuerpo, desgarrando la carne de la canal de la presa, parecido a una pala mecánica o excavadora que arranca la tierra en un terreno.

En el mundo animal, esta misma técnica de descarnar es utilizada por los halcones o los cernícalos, mientras que los T. rex estaban diseñados para utilizar una técnica de desgarro de la carne por sacudidas para obtener trozos, más como un cocodrilo.

Los análisis de ingeniería revelaron una gran inercia rotacional en el estilo de alimentación de T. rex, ya que el gran cráneo óseo y los dientes situados en el extremo del cuello hacían que fuera difícil para ellos acelerar o ralentizar la cabeza o cambiar su curso, por lo que balanceaba su cabeza. Sin embargo, el Allosaurus poseía una cabeza relativamente más ligera, que disminuía la inercia de rotación.

El resultado final es que el Allosaurus era un cazador mucho más flexible que podía mover la cabeza y el cuello alrededor de forma relativamente rápida y con un control considerable, que sin embargo, se produjo a costa de la energía de fuerza bruta, lo que requería un estilo de descarnado que, como un halcón, usa todo el cuello y el cuerpo para despojar la carne de los huesos.

Europa Press